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ARTURO MERCADO
ARTURO MERCADO
ARTURO MERCADO
ARTURO MERCADO
ARTURO MERCADO
                  SEGUNDA PARTE: La Neutralización.

Una persona que se encuentra en camino al éxito, que
ha tenido la paciencia, valentía, y perseverancia para
alinear sus objetivos de vida, y más importante que ha
logrado el autocontrol de sus impulsos inmediatos,
deberá estar preparado para sobreponerse a ciertas
presiones intensas que a veces son más poderosas
que ella y la tumban por periodos o ciclos; estas son la
depresión y desesperación que nos acechan a todos por
el fracaso asociado con intentar cualquier cosa de valor
en esta vida.

Existe una extraña inconsistencia dentro de nosotros,
donde nuestras emociones se mueven a veces como
barcos en altamar a expensas de mega olas
incontrolables aun por el mejor marinero.  A veces nos
encontramos optimistas de todo lo que nos pasa y
nuestras expectativas de lo que estamos logrando. Pero
de repente pasa algo negativo o inesperado, o
agarramos una racha de derrotas intensas que nos
mandan a la lona con melancolía y poca fe en nosotros
mismos. El ser humano promedio se balancea entre el
temperamento de grandeza cuando hace algo
distinguido que causa apreciación por las personas que
lo rodean; y el sentimiento de fracaso y humillación
cuando se equivoca y queda mal en público o pierde
algo de valor. Y para las personas ambiciosas que
persiguen los objetivos grandes de la vida, el columpio
del péndulo entre la euforia y la depresión suele ser
más brusco. De hecho, el éxito máximo no se obtiene
fácilmente precisamente porque no cualquiera aguanta
el martirio de la derrota y humillación mucho tiempo.
Solo muy pocos son los que perseveran resilientemente
con sus convicciones y llegan a la realización personal
con autonomía absoluta.  

La clave es cultivar la capacidad de vibrar más arriba
de las presiones de los estados emocionales
cambiantes que tienen preso al individuo que no conoce
como dominarse. Nuestros estados cambian de acuerdo
a lo que nos pasa como un poderoso péndulo. Sabiendo
esto podemos utilizar el sufrimiento para desarrollar una
vida creativa o fomentar una visión espiritual bajo el
entendimiento que el tormento templa el alma. Es decir,
utilizamos nuestras propias debilidades inherentes para
desarrollar nuestra resiliencia y capacidad de mejorar
con los fracasos. Utilizando el periodo posterior al
fracaso como una reflexion profunda y una motivación
para seguir trabajando en nuestros aspectos más
flacos. La batalla con nuestras inseguridades es de por
vida, y es parte del proceso de crecimiento de cualquier
individuo. Algunas personas conquistan sus
inseguridades mejor que otras y sus logros son
directamente proporcionales al resultado de este
conflicto interno. Las personas perseverantes, aunque
tienen inseguridades, son lo suficientemente valientes
para dominarlas para seguir adelante imperturbables.  

Para la persona que busca objetivos a la larga debe
tratar de conseguir la consistencia en sus actividades
que le llevan a alcanzar sus metas. Aunque las olas de
nuestras emociones son incontrolables en ocasiones,
cuando se lleva una labor de trabajo constante es más
fácil conllevar las furias de las tormentas de nuestros
estados de ánimo. Ser consistentes nos permite agarrar
la energía positiva en los días buenos que se convierte
indispensable para aguantar la dolencia de los días
malos. Por medio de la rutina diaria disciplinada
podemos mantener nuestros objetivos vivos en nuestra
mente inclusive los días que queremos rendirnos y
dejarlo todo. Nuestra dedicación a nuestros sueños nos
consuela en los momentos de dolor.

Ahora; existe un riesgo enorme al enfrentar esta
inconsistencia. Donde se puede caer en el razonamiento
negativo de justificar los medios por el fin último,
llegando la presión a niveles extremos que nos llevan a
querer buscar atajos fáciles, y faltos de ética. En los
deportes se llega a la trampa y a la violencia cuando no
se pueden controlar las presiones internas de largo
plazo. Donde se convierte clave saber que cualquier
acción negativa por lo general tiene como
consecuencias algo similar; desde el concepto del
karma hasta la tercera ley de newton nos confirman
esta advertencia.

En los deportes, se combate esta incertidumbre con una
consistencia en el ritmo de trabajo, pero con la
estrategia de avance y retirada. Es decir, avanzando
firmes con un método de trabajo hacia un objetivo, pero
si se encuentra repetidamente el fracaso tener el valor y
la visión de retirarse e intentar otro plan de ataque
diferente que pueda traer mejores resultados. El fracaso
en los deportes que lleva a la depresion y
desesperación se debe utilizar como maestro para
afinar nuestros detalles para cumplir con nuestros
planes a la larga.
En la academia CECAF, tratamos de inculcar en nuestros alumnos el
concepto de la Neutralización: Que significa mantener la calma en todo
momento durante un encuentro ríspido o intenso; Mantener la esperanza
después de las derrotas fulminantes; Entender que los reveses son
instructores que nos ubican lo que debemos perfeccionar. Así nuestros
pupilos aprenden que los objetivos son a largo plazo y en el camino se
debe primero aprender y sufrir, para mucho después poder disfrutar.  

Ya pronto estaremos regresando a hacer lo que nos gusta tanto; mientras
debemos ser pacientes y en completo control de nuestros estados
mentales y los ciclos en los que se nos presentan. Debemos tener
objetivos a largo plazo que nos iluminen cuando la noche es obscura,
debemos ser constantes en la realización de nuestros planes de trabajo y
finalmente debemos ser capaces de mantener la calma estando
neutralizados aguantando las más fuertes de las tempestades sabiendo
que todo pasa con el tiempo. Con esperanza intensa que viene lo mejor
para todos.

Abrazo fuerte y cuídense mucho,

¡Dale CECAF!

¡Mil gracias a nuestros patrocinadores por ayudarnos a servir!